Un viaje único para disfrutar del hanami en Japón.
del sábado 21 de mar al domingo 5 de abr
sábado 21 al jueve 26 - tokio
Tokio es una ciudad de mil caras, una metrópolis fascinante donde lo antiguo y lo ultramoderno conviven a cada paso. Durante nuestra estancia descubriremos sus contrastes más sorprendentes: desde templos centenarios hasta rascacielos iluminados por pantallas gigantes, desde callejones silenciosos hasta avenidas que laten con intensidad día y noche.
Empezaremos explorando el barrio de Asakusa, donde se encuentra el famoso templo Sensō-ji, el más antiguo de la ciudad. Pasearemos por la calle comercial Nakamise-dōri, repleta de puestos tradicionales de dulces, recuerdos y artesanía local, y nos dejaremos llevar por la atmósfera tranquila de sus alrededores. Muy cerca, el río Sumida ofrece un respiro visual, con vistas al skyline de la ciudad y a la imponente torre Tokyo Skytree.
Nos adentraremos en la parte más futurista de la ciudad con una visita a Akihabara, paraíso de la tecnología, el anime y la cultura pop japonesa. Entre tiendas de electrónica, videojuegos y manga, descubriremos un mundo paralelo lleno de colores, luces y energía otaku. También conoceremos Odaiba, una isla artificial en la bahía, ideal para pasear junto al mar, visitar museos interactivos o disfrutar de las vistas del Rainbow Bridge y la réplica de la Estatua de la Libertad.
El viaje continuará por Shibuya, uno de los núcleos más dinámicos de Tokio, donde cruzaremos el famoso paso de peatones más transitado del mundo. Nos dejaremos contagiar por su vitalidad, exploraremos calles llenas de tiendas, cafeterías y rincones escondidos con mucho estilo. En Shinjuku, nos esperará una mezcla vibrante de rascacielos, neones y pequeños izakayas escondidos en callejuelas como Omoide Yokocho o Golden Gai, perfectos para cenar como un local.
También habrá espacio para el Tokio más calmado y sofisticado. Pasearemos por Harajuku, epicentro de la moda juvenil y la extravagancia, y por la elegante Omotesandō, conocida como los Campos Elíseos de Tokio. Visitaremos el sereno santuario Meiji, escondido en un frondoso bosque urbano, un oasis de tranquilidad en pleno corazón de la ciudad.
No faltará una jornada más cultural en el barrio de Ueno, donde se encuentran algunos de los principales museos de la ciudad, un extenso parque y el tradicional mercado callejero de Ameyoko, ideal para probar snacks locales y hacer compras diferentes. También podremos acercarnos a Yanaka, uno de los pocos barrios que conserva el encanto del viejo Tokio, con calles estrechas, tiendas centenarias y templos escondidos entre viviendas de baja altura.
Tokio no se agota nunca, pero cuatro días bastan para sentir su pulso, entender su complejidad y enamorarse de su equilibrio perfecto entre lo milenario y lo contemporáneo. Una ciudad que se vive caminando, comiendo, mirando hacia arriba… y dejándose sorprender.
viernes 27 - tomonoura / fukuyama
Llegaremos a Fukuyama tras el viaje en tren bala desde Tokio y, sin perder tiempo, nos dirigiremos hacia uno de los rincones más pintorescos de la costa del mar Interior de Seto: Tomonoura, un pueblo portuario que ha sabido conservar su autenticidad. Además ha servido de inspiración a artistas y cineastas, incluido Hayao Miyazaki, por su atmósfera detenida en el tiempo y su paisaje sereno.
Pasearemos junto al mar hasta llegar al faro de piedra Jōyatō, símbolo de la localidad, que nos da la bienvenida con su silueta elegante frente a las aguas tranquilas del puerto. Exploraremos antiguos callejones y casas de mercaderes bien conservadas, como la residencia de la familia Ōta, y nos detendremos en templos históricos como el Fukuzenji Taichōrō, con su mirador tradicional desde el que los monjes contemplaban las islas dispersas por la bahía. También visitaremos el templo Myōen-ji, rodeado de paz y naturaleza, y otros pequeños santuarios que salpican la colina con vistas al mar.
Al regresar a Fukuyama, nos espera una visita nocturna especial: el castillo de Fukuyama, iluminado al anochecer. Sus muros blancos y su torre principal restaurada se elevan sobre el parque central de la ciudad, creando una imagen majestuosa y tranquila a la vez. Un paseo alrededor del recinto bajo la luz tenue de los faroles será el cierre perfecto para este día entre historia, mar y tradición.
sábado 28 - iwakuni / miyajima / hiroshima
Desde Fukuyama pondremos rumbo hacia el suroeste para descubrir una de las joyas ocultas de la región de Chūgoku: Iwakuni. Nuestra primera parada será el emblemático puente Kintai, una obra maestra de la ingeniería tradicional japonesa con sus cinco arcos de madera que cruzan el río Nishiki. Caminaremos por este histórico puente disfrutando de las vistas y del entorno natural que lo rodea, especialmente hermoso en primavera y otoño. Ascenderemos después hasta el castillo de Iwakuni, situado en lo alto de una colina y accesible en teleférico. Desde sus murallas obtendremos una panorámica espectacular de la ciudad, el río y las montañas que enmarcan el paisaje. Aunque el castillo actual es una reconstrucción, el entorno y la atmósfera nos transportan a épocas de samuráis y señoríos feudales.
Tras la visita, continuaremos nuestro recorrido hacia la isla sagrada de Miyajima, a la que llegaremos en ferry. Comenzaremos explorando el tranquilo templo Daishō-in, uno de los centros budistas más importantes de la región, repleto de figuras de piedra, ruedas de oración y pasadizos ocultos entre la vegetación. Descenderemos después hacia la costa para visitar el impresionante santuario Itsukushima, famoso por su gran torii flotante que se alza en el agua, una de las tres vistas más bellas de Japón. También pasaremos por el santuario Toyokuni, conocido por su enorme pabellón de madera sin terminar, y recorreremos con calma la animada calle comercial Omotesandō, llena de tiendas tradicionales, puestos de comida y productos locales como las famosas momiji manju y ostras a la parrilla.
Al atardecer, nos desplazaremos a Hiroshima para terminar el día con una visita serena al Parque Conmemorativo de la Paz. Caminaremos por este espacio de memoria, donde monumentos como la Cúpula de la Bomba Atómica, la Llama de la Paz y el Cenotafio Nacional nos invitan a reflexionar en silencio, especialmente bajo la tenue luz del anochecer.
domingo 29 - onomichi
Dedicaremos el día a explorar Onomichi, una encantadora ciudad costera con alma literaria, conocida por sus templos, cuestas, gatos y vistas al mar Interior de Seto. Nada más llegar, percibiremos el ritmo pausado y la atmósfera nostálgica que la caracterizan, con calles estrechas, casitas tradicionales y colinas cubiertas de vegetación.
Comenzaremos el recorrido subiendo por el camino de los templos, un paseo que atraviesa las laderas de la ciudad y conecta varios pequeños templos budistas escondidos entre jardines, muros de piedra y pasadizos llenos de historia. Durante el paseo, descubriremos rincones silenciosos y miradores desde los que se obtienen preciosas vistas del puerto y las islas cercanas.
Uno de los puntos fuertes será el templo Senkō-ji, situado en lo alto del monte y accesible tanto a pie como en teleférico. Desde su explanada y el parque que lo rodea, disfrutaremos de una de las mejores panorámicas de la ciudad. Muy cerca, el Museo de la Literatura de Onomichi y algunas esculturas en el camino nos recordarán la fuerte vinculación de la ciudad con la poesía y el cine japonés.
Durante el paseo también nos cruzaremos con el famoso Camino de los Gatos, donde pequeñas estatuas, dibujos y señales pintadas convierten la subida en una búsqueda divertida que hace las delicias de los viajeros curiosos.
En Onomichi disfrutaremos en alguno de los restaurantes locales, donde no puede faltar un buen bol de Onomichi ramen, uno de los más sabrosos del país, con su caldo de pescado y su característico sabor a soja.
lunes 30 - kurashiki / himeji
Comenzaremos el día en Kurashiki, una ciudad que parece detenida en el tiempo, famosa por su precioso barrio histórico de Bikan. Pasearemos entre canales bordeados de sauces llorones, puentes de piedra y antiguas casas de mercaderes con paredes blancas y tejados de teja negra. Esta zona fue un importante centro comercial durante el periodo Edo, y hoy conserva todo su encanto original.
Tras la visita, pondremos rumbo a Himeji, donde nos espera uno de los grandes tesoros del país: el majestuoso castillo de Himeji, Patrimonio de la Humanidad y considerado el castillo mejor conservado de todo Japón. Conocido como el “Castillo de la Garza Blanca” por su elegante silueta y color blanco puro, recorreremos sus torres, patios y murallas descubriendo su impecable arquitectura y sus ingeniosos sistemas defensivos.
Muy cerca del castillo se encuentra el jardín Kōko-en, una joya paisajística dividida en varios jardines de estilos diferentes. Pasearemos entre estanques, puentes, casas de té y caminos de piedra, disfrutando de una experiencia de calma y belleza que contrasta con la grandiosidad del castillo.
Por la tarde nos dirigiremos a Osaka, donde terminaremos el día en el vibrante barrio de Dotonbori. Bajo las luces de neón, los carteles gigantes y el famoso Glico Man, pasearemos por calles llenas de vida, tiendas, restaurantes y puestos de comida callejera. Aquí podremos probar especialidades locales como takoyaki o okonomiyaki y vivir el ambiente único de la ciudad, que nunca duerme.
martes 31 al miércoles 01 - kioto
Kioto es la esencia del Japón tradicional. Con más de mil años de historia, esta antigua capital imperial guarda entre sus colinas y callejones algunos de los templos más hermosos del país, jardines diseñados para la contemplación, barrios donde aún se escucha el crujir de la madera bajo los pies y paisajes que cambian con cada estación.
En nuestra estancia descubriremos lugares imprescindibles como el majestuoso templo Kinkaku-ji, más conocido como el Pabellón de Oro, reflejado en un estanque rodeado de vegetación. Muy cerca, pasearemos por los jardines de Ryōan-ji, famoso por su jardín seco de piedras, una obra maestra del zen que invita a detenerse y observar en silencio. También visitaremos Ginkaku-ji, el Pabellón de Plata, menos llamativo por fuera pero rodeado de un jardín armonioso y sutil, lleno de simbolismo.
Recorreremos el sendero del Camino del Filósofo, un paseo tranquilo junto a un canal bordeado de cerezos, que conecta templos y pequeños santuarios ocultos entre el musgo. Nos acercaremos a Fushimi Inari Taisha, uno de los lugares más fotografiados de Japón, con sus interminables túneles de torii rojos ascendiendo por la montaña. Cada paso entre los arcos nos acerca a la espiritualidad del sintoísmo y a la naturaleza que abraza la ciudad.
En la zona de Arashiyama, pasearemos por su famoso bosque de bambú, cruzaremos el puente Togetsukyō sobre el río Katsura y visitaremos el templo Tenryū-ji, rodeado de un jardín con siglos de historia. Subiremos también al tren panorámico de Sagano, que ofrece vistas espectaculares del valle, especialmente durante el otoño o la primavera.
Descubriremos templos como Kiyomizudera, con su espectacular terraza de madera sobre la ladera, o Kōdai-ji, con jardines de piedra, bambú y estanques que reflejan la arquitectura tradicional. Bajaremos sin prisa por las calles empedradas de Sannenzaka y Ninenzaka, entre tiendas de artesanía, dulces típicos y casas de té, hasta alcanzar la pagoda de Yasaka y el peculiar santuario Yasui Konpira.
Tendremos tiempo para perdernos por Gion, el barrio de las geishas, donde aún se respira la atmósfera del Japón de antaño. También exploraremos Pontochō, estrecho y animado, con pequeños restaurantes a orillas del río Kamo, ideal para cenar con vistas.
Cada rincón de Kioto ofrece un contraste entre lo sagrado y lo cotidiano, entre la historia que se conserva y la belleza efímera de lo que cambia. Tres días no son suficientes para abarcar todo lo que ofrece, pero sí para enamorarse de su calma, su estética y su alma.
jueves 02 - nara
Comenzaremos el día con una excursión a Nara, la primera capital permanente de Japón y uno de los lugares con más historia del país. Empezaremos visitando el templo Kōfuku-ji y su elegante pagoda de cinco pisos, mientras los famosos ciervos del parque, que deambulan libremente, nos acompañan entre los senderos. Desde allí nos acercaremos al tranquilo Ukimidō, un encantador pabellón hexagonal construido sobre un estanque, perfecto para hacer una breve pausa y contemplar el paisaje en calma.
Continuaremos hasta el santuario Kasuga Taisha, al que se llega caminando por senderos rodeados de naturaleza y miles de faroles de piedra, que aportan un aire místico y muy fotogénico. Después pondremos rumbo a la imponente Gran Puerta del Sur (Nandaimon), acceso al majestuoso Tōdai-ji, donde se encuentra el gran Buda de bronce, una de las estatuas más grandes e impresionantes de Japón. Para cerrar la visita a Nara, subiremos hasta el Nigatsu-dō, desde cuyo mirador se obtienen unas vistas preciosas de la ciudad y los alrededores del parque.
Regresaremos a Osaka para explorar Shinsekai, el “Nuevo Mundo”, un barrio único con historia y personalidad propias. Diseñado en 1912 como símbolo de modernidad, hoy conserva un aire retro con cierto encanto decadente, que muchos comparan con el universo visual de Blade Runner. Pasearemos por sus calles llenas de luces de neón, restaurantes tradicionales y fachadas coloridas. Todo a los pies de la torre Tsūtenkaku. Haremos una parada para comer en Shinsekai Hondōri, una calle comercial repleta de locales animados donde podremos probar especialidades como el kushikatsu (brochetas rebozadas y fritas) o el fugu (pez globo). La decoración festiva de los restaurantes, con faroles japoneses y colores vivos, crea un ambiente alegre y desenfadado.
viernes 03 - osaka
Comenzaremos el día desplazándoos hasta la zona de Tennōji, donde visitaremos el templo Shitennō-ji, considerado uno de los templos budistas más antiguos de Japón. Fundado en el año 593 por el príncipe Shōtoku, es el primer templo construido oficialmente por el Estado japonés. Sus terrenos albergan una pagoda de cinco pisos, jardines, estanques y diferentes salas de culto, ofreciendo una atmósfera serena y espiritual. Muy cerca se encuentra el templo Isshin-ji, un lugar singular con una mezcla de tradición y modernidad que bien merece una visita.
Haremos una parada para comer en el mercado de Kuromon, uno de los más conocidos y animados de Osaka. Repleto de puestos de comida callejera, mariscos frescos, frutas de temporada y delicias locales, es el lugar perfecto para probar especialidades como sushi, takoyaki o mariscos recién preparados al momento. El bullicio de los pasillos y los aromas que se entremezclan crean una experiencia gastronómica auténtica y vibrante.
Después de comer, nos dirigiremos hacia uno de los iconos más representativos de la ciudad: el Castillo de Osaka. Aunque no entraremos al interior, pasearemos por sus jardines y alrededores, que ofrecen una de las estampas más emblemáticas de la ciudad. Entre fosos, muros de piedra y cerezos que empiezan a florecer en primavera, disfrutaremos de un paisaje sereno y lleno de historia. La silueta del castillo, con su elegante tejado verde y dorado, se alza imponente sobre el parque, invitando a detenerse y contemplar con calma.
Para terminar la jornada, podemos acercarnos a cenar al bullicioso barrio de Dōtonbori, famoso por sus luces, rótulos gigantes y ambiente animado. Otra opción es regresar a Shinsekai y disfrutar de su encanto nocturno, con la torre Tsūtenkaku iluminada como broche final a un día lleno de contrastes.
sábado 04
Día libre
jueves 13
Compras de última hora y salida hacia España.
¡Ojo! no te tomes el itinerario al pie de la letra. Nosotros nos ocupamos de todo para que viajar a Japón sea una experiencia única, así que (casi con total seguridad) puede que las actividades/visitas cambien según el clima o la decisión del grupo. Además no están puestas todas las visitas/actividades.
Imagina que después de varios templos visitados nos encontramos con un festival de barrio inesperado y optáis por ir… ¡pues allá que vamos!.
No, el transporte internacional hasta el punto de encuentro en Japón no está incluido en nuestros viajes. Esto te permite elegir la aerolínea, aeropuerto de salida y horarios que mejor se adapten a ti. Muchos viajeros aprovechan esta flexibilidad para llegar antes o quedarse más días tras el viaje.
Todos nuestros viajes van acompañados por un experto sensei de ruta que se encarga de la logística, propone actividades, gestiona reservas y brinda apoyo en todo momento. Es como viajar con un amigo que conoce Japón al detalle. Además, antes del viaje se crea un grupo de WhatsApp para resolver dudas y conoceros entre vosotros.
No, no establecemos un límite de edad estricto. Formamos grupos pequeños y buscamos afinidad entre los viajeros. Siempre realizamos una videollamada contigo antes de confirmar tu plaza para conocerte mejor y asegurarnos de que compartes actitud y estilo de viaje con el grupo.
Sí, creamos un grupo de WhatsApp con todos los participantes y el sensei de ruta para que podáis conoceros, compartir dudas y recomendaciones.
Solo necesitas un pasaporte válido durante toda la estancia. Si eres ciudadano español, no es necesario visado para estancias inferiores a 90 días como turista. Te avisaremos si hay alguna novedad en los requisitos de entrada.
Nos alojamos en hoteles bien ubicados, con habitaciones dobles o individuales y baño privado. Si quieres experimentar algo diferente como un hotel cápsula, futón o ryokan tradicional, podemos adaptarlo.
¡Sí! Aunque el vuelo no está incluido en el precio base, podemos ayudarte a encontrar la mejor opción según tus fechas y ciudad de salida. Nos adaptamos a tu presupuesto y preferencias.
Sí, aunque Japón está avanzando en pagos digitales, muchos lugares siguen prefiriendo efectivo. Te ayudaremos a saber cuánto llevar, cómo retirar yenes y qué tarjetas funcionan mejor allí.
Siempre tendrás contigo al sensei de ruta, que te ayudará ante cualquier imprevisto. Además, el equipo de porjapon.com estará disponible desde España para darte soporte en todo momento. Viajamos contigo, estés donde estés.